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Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo. Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos. La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas. Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible. Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón. Todo acto de bondad es una demostración de poderío. Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro. Jamás es perdido el bien que se hace. El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad. La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre. Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos. La culpa la tiene sólo el tiempo. Todos los hombres se tornan buenos, pero ¡tan despacio! Al bien hacer jamás le falta premio. Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo. Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz. Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores. Bien están los buenos pensamientos, pero resultan tan livianos como burbuja de jabón, si no los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción. El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones. Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso. Las almas bellas son las únicas que saben todo lo que hay de grande en la bondad. Dijo Platón que los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad. El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo. El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno. Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor. Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida. Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más. La bondad es la única inversión que nunca quiebra. No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quienes son. No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella. Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada. Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten. Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien. Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos. La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad. Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad. Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia. Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo. Haz bien y no mires a quien. No hacer el bien es un mal muy grande. No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón. Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno. El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano. Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar. Haciendo el bien nutrimos la planta divina de la humanidad; formando la belleza, esparcimos las semillas de lo divino. No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor. |