|
El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leído. Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil. Cuando se lee un libro según qué estado de ánimo, sólo se encuentran en él interpretaciones de ese estado. La lectura nos regala mucha compañía, libertad para ser de otra manera y ser más. La lectura es para mí algo así como la barandilla en los balcones. Los que saben ocuparse en cualquiera lectura útil y agradable, jamás sienten el tedio que devora a los demás hombres en medio de las delicias. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho. Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído. Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía. Lee y conducirás, no leas y serás conducido. La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo. Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros. La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen. La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo. Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio. Leer demasiados libros es peligroso. Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren. Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países. La lectura es a veces una estratagema para eludir pensar. Leed mucho, pero no muchas cosas. La lectura es de gran utilidad cuando se medita lo que se lee. La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos. Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él. La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso. Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído. |